
Salen de él los mejores sentimientos.
A saber:
fidelidad,
fe,
hasta incluso apostasía.
La verdadera insoprotable levedad del ser
se conceptúa y se agranda
cuando el corazón encuentra
no su latido,
sino el latido de "el otro".
Es tan grandiosa la generosidad del amor
que nos permite abandonarnos
en el lecho inconfundible
del que late,
hasta incluso,
sin nosotros.
nila

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